Diferencias entre la bomba de gasolina y la bomba de diésel
Los sistemas de alimentación de combustible son esenciales para el funcionamiento de cualquier motor de combustión interna. Aunque tanto los vehículos a gasolina como los diésel utilizan bombas para transportar el combustible, la forma en que trabajan y las exigencias que enfrentan son muy diferentes.
Bomba de gasolina
En los motores a gasolina con inyección electrónica, la bomba de combustible suele estar ubicada dentro del tanque. Su función es trasladar la gasolina hacia los inyectores con una presión relativamente baja o moderada, normalmente entre 3 y 5 bar. Se trata de un sistema pensado para mantener un flujo constante y suficiente, sin necesidad de alcanzar presiones extremadamente altas.
Bomba de diésel
En los motores diésel modernos, el sistema de inyección exige presiones mucho más elevadas para pulverizar el combustible dentro de la cámara de combustión. Por ello, suelen emplearse dos bombas:
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Bomba de alimentación (baja presión): extrae el combustible del tanque y lo envía hacia el sistema de inyección.
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Bomba de alta presión: eleva la presión del diésel a cientos o incluso miles de bares, como ocurre en los sistemas common rail, donde puede superar los 2,000 bar. Esta bomba es fundamental para que los inyectores trabajen con precisión y eficiencia.
Comparación clave
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Presión de trabajo: gasolina (baja a moderada), diésel (muy alta).
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Número de bombas: gasolina (una bomba), diésel (generalmente dos: baja y alta presión).
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Finalidad: en la gasolina, mantener un flujo constante; en el diésel, generar atomización fina para una combustión eficiente.
Mientras que la bomba de gasolina se encarga principalmente de garantizar el suministro del combustible con la presión suficiente para el sistema de inyección, la bomba de diésel está diseñada para soportar grandes exigencias de presión y precisión. Estas diferencias reflejan la naturaleza distinta de ambos combustibles y de la tecnología que cada motor necesita para funcionar correctamente.



